Si hace unos días hablábamos de planes y escapadas para Semana Santa ahora es momento de poner el foco en algo capaz de unir creencias y paladares: la repostería. Los dulces tradicionales de estas fiestas son una tentación en sí mismos, sobre todo para nuestra dieta. Pero esta vez no seremos los #winners los que pongamos resistencia a estos pecados de azúcar puntuales. Más aún si la propuesta pasa por encontrar un maridaje divino que una las exquisitas torrijas, monas, huevos de pascua y hornazos con lo mejor de la gama de vinos sin alcohol de Win.

 

Torrijas y Win tinto crianza

Comenzamos con uno de los postres más tradicionales de España, que forma parte de la cultura gastronómica del país y tiene un protagonismo especial en Semana Santa: la torrija. Tal es su popularidad que hasta los referentes del panorama gourmet se han rendido a sus encantos con propuestas de torrijas de autor que no dejan de sorprender. Para acompañar convenientemente a todo un clásico como las torrijas qué mejor que un vino sin alcohol con solera como el Win tinto crianza.

 

Mona y Win blanco espumoso

El universo de las monas de Pascua podría definirse como aquel habitado por obras de arte con sabor a chocolate. El ingrediente de la imaginación alcanza especial relieve en este fantástico dulce, tan típico de Valencia y Cataluña, donde la tradición dice que los padrinos o abuelos sean quienes regalen a sus ahijados o nietos la mona el domingo de Pascua. Ya que se trata de un postre para disfrutar y compartir en familia, su combinación con una copa de Win blanco espumoso permitirá que pequeños y mayores puedan participar del brindis.

 

Huevo de Pascua y Win blanco verdejo

Si hay un dulce universal, capaz de unir paladares, es sin duda el chocolate. Y como tal, tampoco podía faltar en la lista de postres tradicionales de Semana Santa, y no sólo en España. El intercambio de huevos de Pascua de chocolate es una tradición ancestral, tanto en muchos países de Europa como de América. Para obtener un equilibrio perfecto no se nos ocurre mejor vino sin alcohol que el Win blanco verdejo, quizás por los nítidos toques de manzana verde, anís e hinojo que pueden apreciarse en su fase olfativa.

 

Sea cual sea el dulce al que decidamos consagrarnos esta Semana Santa, tendremos un magnífico vino sin alcohol para acompañarlo, ¡palabra de #Winner!