¡Winner! Hoy te traemos una práctica que está revolucionando el mundo de la meditación, y también las vidas de quienes la practican. Se trata del mindfulness, también conocido como “atención plena”. Es una variación de la meditación tradicional, separada de la religión y que, simplemente, busca mejorar la vida de las personas.

 

¿En qué se diferencia de la meditación?

Seguro que has oído hablar de la meditación, incluso es probable que la hayas practicado. El mindfulness nace de ella, pero va mucho más allá. La meditación es una actividad intelectual con la que se busca llegar a un estado de atención centralizada en un pensamiento, sentimiento o sensación (felicidad, los latidos del corazón, un objeto…); ese estado se recrea con posterioridad y libera la mente de malos pensamientos.

El Mindfulness se centra más en el modo en que nos concentramos.

Además, tiene resultados cuantificables: es una especie de meditación basada en los principios de la ciencia, ya que se orienta hacia objetivos concretos, permitiendo la comparación de casos. Se está aplicando en la actualidad en campos como la psicología infantil.

 

Pero, ¿cómo se práctica? 

Si te has convencido de añadir a tu vida diaria esta práctica saludable, te dejamos aquí algunos de los pasos que tienes que seguir.

 

Vivir el momento

El mindfulness pasa por “tomar conciencia del momento presente”, de vivirlo sin juzgarlo. Es decir, se debe prestar atención a los pensamientos, emociones y sensaciones aceptándolos, sin juzgar si son correctos o no. El objetivo es no preocuparse excesivamente por los problemas, sus causas y consecuencias, sino buscar las soluciones.

Poco a poco

Para llegar a una concentración de al menos media hora, hay que pasar antes por pequeñas sesiones, quizá comenzar con diez minutos al día. No viertas energías en algo que no puedes abarcar: el mindfulness es cuestión de práctica. Lo ideal es llegar a tener nuestra sesión diaria (sea de la duración que sea) en cualquier circunstancia.

Dónde practicarlo

Comienza buscando un sitio libre de ruidos, con una temperatura adecuada y donde estés cómodo. Desconecta el móvil y concéntrate en ti: durante la sesión de mindfuness solo importa tu interior.

Colócate en la posición que te resulte más cómoda sin obstaculizar tu respiración.

Ejercicios básicos: respira

Siente tu respiración y después consigue no pensar en ella. Luego, repite tu mantra (una frase que favorezca tu relajación) y refuérzala con una imagen, por ejemplo un lugar paradisiaco, real o imaginario. Pon ese lugar al final de una escalera: cada peldaño nos acercará a nuestro lugar soñado e imaginarnos recorriéndolo nos hará concentrarnos.

Ahora no pienses

Cuando estés en tu lugar soñado, deja la mente en blanco. Se te cruzarán pensamientos en el trayecto: no los juzgues, recíbelos de manera impersonal y deséchalos. El objetivo es dejar la mente vacía para centrarte en la resolución de tus preocupaciones a través de ese espacio de concentración que hemos creado y que nos dará pie a reflexionar, a encontrar opciones.

 

Winner, el mindfulness te puede ayudar a aliviar los síntomas de trastornos como la ansiedad o la depresión, y a controlar el dolor. También te ayudará a mejorar la memoria, la concentración y la inteligencia emocional.

¡Nada como una mente sana en un cuerpo sano! En Win queremos que te cuides por fuera, pero también por dentro: la buena alimentación, la práctica de algún deporte y elegir todo el sabor del vino sin una gota de alcohol son el primer paso para encontrar el equilibrio… Y si tu interior está bien, ¡problemas resueltos!

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